"Qué feo es eso de que le digan a uno la verdad, sobre todo si se trata de
una de esas verdades que uno ha evitado decirse aún en los soliloquios
matinales, cuando recién se despierta y murmura pavadas amargas, profundamente
antipáticas, cargadas de autorrencor, a las que es necesario disipar antes de
despertarse por completo y ponerse la máscara que, en el resto del día, verán
los otros y verá a los otros.”
Fragmento de "La tregua" - Benedetti