Todo depende de quién lo mire
16.7.15
27.1.15
25.1.15
24.1.15
14.1.15
me dolés en el alma , donde nadie más que vos duele tan profundo
y te extraño cada día
y sobre todo de noche
cuando solías acurrucarte conmigo hasta que cerrara los ojos
y con esa tranquilidad que solo tu presencia me daba
podía caer en el sueño más profundo
con la seguridad de tenerte a mi lado
linda salvadora mía
de tantas pesadillas, dolores de panza
compañera de risas de mañana con gustito a te con leche
te extraño tanto
y te extraño cada día
y sobre todo de noche
cuando solías acurrucarte conmigo hasta que cerrara los ojos
y con esa tranquilidad que solo tu presencia me daba
podía caer en el sueño más profundo
con la seguridad de tenerte a mi lado
linda salvadora mía
de tantas pesadillas, dolores de panza
compañera de risas de mañana con gustito a te con leche
te extraño tanto
11.1.15
Diccionario metafórico literario
la hora de las nostalgias: cuando uno se deja corromper por esas ausencias que llamamos recuerdos y hay que remendar con palabras y con imágenes tanto hueco insaciable
6.1.15
Hoy hice lo que nunca, me duché con agua tibia e, inevitablemente descubrí, por qué no era parte de mi rutina. Finalmente averigüé el por qué de la necesidad de subir la temperatura del agua hasta alcanzar un nivel cuasi intolerable para mi cuerpo. Resultó que, no era únicamente el hecho de salir de ese espacio para sentir el frío que me espera detrás del espejo asfixiado o la maciza puerta que transpira. Tampoco, el placer de sentir como arde mi piel. Es el sentir como arden las ideas. Es la necesidad de hacerlas hervir para no pensarlas más. Evitar reflexionar, esquivar el momento de conclusiones jodidas a las que soy capaz de arribar. Ésta, por ejemplo.
Quizás me iluminé demasiado y destapé otro por qué. Creo haber encontrado la razón por la cual aquella noche te pedí que abras más "la caliente" y me derrumbé minutos más tarde sobre el piso, abrazándolo, agradeciendo quizás, que me haya puesto el freno a tanta locura. Alivio fue sentir el tope en medio de ese mundo negro en el que me empezaba a sumergir. Con mis manos como única guía encontré la salida. Ya acostada sobre la cama, abrazada por la toalla poco a poco fui recobrando el sentido y ahora ya lo se ...solo quería hervir el momento. Vivirlo sin pensar. Ese día no sentí el frío del afuera, tampoco sentí placer. Lo había conseguido, no sentí absolutamente nada.
2.1.15
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