...habrá sido nuestro premio por no salir corriendo, o el castigo por no saber escapar...
29.11.14
21.11.14
13.11.14
21.10.14
10.10.14
"Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere. No tengo paciencia para el cinismo, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza. Perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme. Ya no dedico un minuto a quien miente o quiere manipular. Decidí no convivir más con la pretensión, hipocresía, deshonestidad y elogios baratos. No consigo tolerar la erudición selectiva y la altivez académica. No me ajusto más con la barriada o el chusmerío. No soporto conflictos y comparaciones. Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible. En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición. No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar. Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales. Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quien no merece mi paciencia" (Meryl Streep)
9.10.14
4.10.14
2.10.14
17.9.14
14.9.14
"No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe. No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma. No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música. No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y vertigue un inmenso horror por las injusticias.Una a la que le gusten los juegos de fútbol y de pelota y no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica y lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa..."
Martha Rivera-Garrido
11.9.14
4.9.14
Borracho
Mirame, por piedad no me mires,
Mirame, por piedad no me mires,
no sonrías, date vuelta y andate.
Quedate un pucho más pero tomá distancia (abrazame)
Besame, no me toques que duele,
pero besame que duele sino.
Vos conocés la salida, dejame solo.
(No me dejes por favor).
Triste y casi hermosa te perdiste por buscarme un día que
“andábamos sin buscarnos pero sabiendo que…” Yo qué sé qué cosas.
Triste y casi hermosa, hermosa y casi triste,
me perdiste por buscarte un día
y yo buscándote todavía por acá.
Basura que no huele a basura huele mal
y se sospecha algo raro,
No me escuches que ya debo estar muy borracho, pero escuchame.
Si yo te quiero, si yo no puedo ni aunque quiera…
Yo no puedo hacerte mal,
Escuchame, si yo te quiero.
Si yo no puedo hacerte mal.
28.8.14
26.8.14
24.8.14
16.8.14
9.8.14
3.8.14
21.7.14
14.7.14
6.7.14
29.6.14
22.6.14
15.6.14
14.6.14
12.6.14
10.6.14
7.6.14
de quien más podía ser
La otra copa del brindis
Al principio ella fue una serena conflagración
un rostro que no fingía ni siquiera su belleza
unas manos que de a poco inventaban un lenguaje
una piel memorable y convicta
una mirada limpia sin traiciones
una voz que caldeaba la risa
unos labios nupciales
un brindis
es increíble pero a pesar de todo
él tuvo tiempo para decirse
qué sencillo y también
no importa que el futuro
sea una oscura maleza
la manera tan poco suntuaria
que escogieron sus mutuas tentaciones
fue un estupor alegre
sin culpa ni disculpa
él se sintió optimista
nutrido
renovado
tan lejos del sollozo y la nostalgia
tan cómodo en su sangre y en la de ella
tan vivo sobre el vértice de musgo
tan hallado en la espera
que después del amor salió a la noche
sin luna y no importaba
sin gente y no importaba
sin dios y no importaba
a desmontar la anécdota
a componer la euforia
a recoger su parte del botín
mas su mitad de amor
se negó a ser mitad
y de pronto él sintió
que sin ella sus brazos estaban tan vacíos
que sin ella sus ojos no tenían qué mirar
que sin ella su cuerpo de ningún modo era
la otra copa del brindis
y de nuevo se dijo
qué sencillo
pero ahora
lamentó que el futuro fuera oscura maleza
sólo entonces pensó en ella
eligiéndola
y sin dolor sin desesperaciones
sin angustia y sin miedo
dócilmente empezó
como otras noches
a necesitarla.
5.6.14
4.6.14
3.6.14
Como siempre tan atenta a todo lo que te rodea, tan alerta, expectante. Abruma la masividad, abruman las voces, el furor de la ciudad. Estás como apartada, sola. Observando todo desde afuera. Casi como estar en un presente paralelo al presente real. Este es tú presente. Y estás pero no... volás. Incluso cuando estás acompañada. Pensaste más de una vez, pensaste que estabas pensando en vez de estar viviendo, en vez de estar ahí. Y que mal por el otro. Pero vos la pasas bien, no podría ser de otra manera. Te levantás, te bañás y salís... salís a correr la mente de lugar. Lo único que ¿querés/podés?, en fin, sabés hacer es colocarla lejos y jugar....
1.6.14
25.5.14
23.5.14
20.5.14
19.5.14
17.5.14
15.5.14
8.5.14
5.5.14
2.5.14
28.4.14
26.4.14
24.4.14
Noche de Mario
"Quiero que me relates el duelo que te callas...
Por mi parte
te ofrezco mi última confianza."
"Somos torpes o demasiado cautos"
"Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos."
22.4.14
negra querida, estás por ahí?
quiero saber qué es de ti
que te trae preocupada
qué te bajonea
si se arregla con el habla
o con pelea
pero más importante
es si este estado de preocupación
te lo causa el faltante
de mi torta de limón.
no importa como, cuando , donde
siempre te las ingeniás para dibujarme una sonrisa
por eso, te adoro petiso
- poesía y + panqueques
21.4.14
18.4.14
16.4.14
14.4.14
“Por ejemplo… A veces, estando conmigo a solas, con tus manos entre las mías… Como ahora… Hemos pasado horas enteras en silencio. Sin decirnos una sola palabra, pero sin sentir el vacío entre nosotros. Y a eso llamo yo cariño, ¿comprendes? A esa plenitud tranquila, que sólo siente uno… Entre los suyos.”
— Alejandro Casona
13.4.14
-Tengo frío.
-Ponete así. Me gusta tenerte así.
-La pierna. Acá. Así.
-¿Estás bien?
-¿Y vos?
-Muy.
-Ah.
-¿De qué te reís?
-Para mí, fue una sorpresa. Quiero decir: después. Me parecía increíble que el mundo no hubiera cambiado. Me miré al espejo y yo tampoco había cambiado y me mordía los labios. Quise estudiar y no pude. Quise estar con mis amigas y no pude. Quise escribir cartas, quise trabajar. Quise dormir y tampoco pude.
-¿De eso te reís?
-No me bañé. Tenía tu olor en todo el cuerpo.
-¿De eso?
-No, no. Después te digo.
-Ahora.
-No, después.
-No me interesa.
-Entonces te lo digo. Lo bien que me caés. Eso.
-¿Eso? ¿Y entonces yo?
-¿Qué?
-Mucho más que eso. Contigo no siento miedo de nada.
-Mirá que no soy una santa. Me como las uñas. Te advierto.
-El miedo es una porquería.
-Y sí. Pero, ¿quién no siente miedo?
-¿Vos sentís?
-No tires ahí la… No seas chancho.
-¿Miedo de qué? ¿De que estemos así, como estamos?
-No sé. O sí sé. Siento, como cualquiera.
-Pero juntos, no. Juntos estamos a salvo. Al miedo lo ponemos bajo la suela del zapato y crash: lo aplastamos como a una porquería.
-Oigamé, Pirata. Prometamé, Pirata.
-La escucho. Prometo.
-¿En serio?
-Sí.
-Nunca vamos a dejar que esto se pudra. ¿Eh? No vamos a permitir nunca que esto se pudra.
-¿Nada más que eso? Es fácil.
-No.
-¿No qué?
-No es nada fácil.
-Si usted lo dice.
-Y nunca nos vamos a lastimar. ¿Nos prometemos eso? Es peligroso.
-¿Dejar el cuero en el alambrado?
-Algo así. Puede ser.
-Tanta alegría. Es un regalo. ¿Por qué nos vamos a joder? No me gusta que te pongas solemne.
-¿Qué hora es? Uy, hace dieciocho horas que estamos por levantarnos.
-Nos vamos a enfermar.
-Tendríamos que levantarnos.
-Nos vamos a evaporar.
-¿No íbamos a ir al cine?
-¿Cuándo fue eso? ¿Ayer? ¿Anteayer?
-¿No ibamos a bajar a comer?
-Sí. Tendríamos que levantarnos.
-Esto es mejor que Buster Keaton.
-Esto es mejor que todo.
-No hay nada que…
-Ponete así. Así. Me gusta dormir así.
-Vas a dormir.
-No. Zonzo. Quiero que te quedes. Quedate. Quiero.
-Yo también quiero. Cuando era chico, me alcanzaba con querer una cosa con muchas ganas, para que ocurriera. Cerraba los ojos, pensaba con todas mis fuerzas en eso que quería y zácale: ocurría.
-Cuándo yo era chica, lo que quería era un telescopio.
-¿Uno de esos grandes, que usan los astrónomos?
-Uno enorme. Yo lo había visto en el museo. Como no tenía telescopio, siempre me parecia que se había escapado alguna estrella.
-¿Y eso te importaba?
-Vivía deseando que se viniera la guerra. Una guerra bien grande, para mezclarme con los japoneses y robarme el telescopio. Alguien iba a romper los vidrios a patadas y yo iba a aprovechar y me iba a escapar corriendo con el telescopio entre los brazos. Pero solita no me animaba.
-Hubieras probado.
-¿Y vos?
-¿Yo? Yo era católico, cuando chico.
-¿Como es creer en Dios Mariano? Nunca creí.
-Como creer en la revolución, me imagino. Te da la misma alegría y la misma sensación de no estar solo. Cuando era chico, yo no sentía miedo nunca. Pero un buen día… No, nada.
-Me gusta escucharte.
-Nada.
-Andá, no seas malo.
-Dame un cigarrillo.
-Esperá, no apagues.
-Quiero decir que un buen día lo buscás y no está. Quiero decir: perdés a Dios como se pierde una cosa. Algo que se cae del bolsillo. Como se pierde un encendedor, así.
-Para mí, Dios era un señor de barba que metía miedo a los demás.
-Para mí no.
-Ya veo.
-Era mucho más que eso, para mí. Todavía no sé con qué se rellena ese agujero.
-Ahora es usted el que se puso solemne, Pirata.
-Puede ser, perdona.
-Pero… Mariano. Estás triste. Te vino la tristeza.
-No.
-¿No qué?
-No estoy triste.
-Sí estás.
-Sí. Estoy.
-No hay que hablar tanto.
-No.
-Uno no debería.
-Se arruina todo por culpa de las palabras.
-Sí.
-Mirá.
-¿Qué?
-Los pájaros, en la ventana.
-Hace rato que vienen pasando.
-Se va a venir tormenta, me parece, y nos vamos a mojar.
-Sí. Al irnos, nos vamos a mojar.
-Ponete así. Me gusta tenerte así.
-La pierna. Acá. Así.
-¿Estás bien?
-¿Y vos?
-Muy.
-Ah.
-¿De qué te reís?
-Para mí, fue una sorpresa. Quiero decir: después. Me parecía increíble que el mundo no hubiera cambiado. Me miré al espejo y yo tampoco había cambiado y me mordía los labios. Quise estudiar y no pude. Quise estar con mis amigas y no pude. Quise escribir cartas, quise trabajar. Quise dormir y tampoco pude.
-¿De eso te reís?
-No me bañé. Tenía tu olor en todo el cuerpo.
-¿De eso?
-No, no. Después te digo.
-Ahora.
-No, después.
-No me interesa.
-Entonces te lo digo. Lo bien que me caés. Eso.
-¿Eso? ¿Y entonces yo?
-¿Qué?
-Mucho más que eso. Contigo no siento miedo de nada.
-Mirá que no soy una santa. Me como las uñas. Te advierto.
-El miedo es una porquería.
-Y sí. Pero, ¿quién no siente miedo?
-¿Vos sentís?
-No tires ahí la… No seas chancho.
-¿Miedo de qué? ¿De que estemos así, como estamos?
-No sé. O sí sé. Siento, como cualquiera.
-Pero juntos, no. Juntos estamos a salvo. Al miedo lo ponemos bajo la suela del zapato y crash: lo aplastamos como a una porquería.
-Oigamé, Pirata. Prometamé, Pirata.
-La escucho. Prometo.
-¿En serio?
-Sí.
-Nunca vamos a dejar que esto se pudra. ¿Eh? No vamos a permitir nunca que esto se pudra.
-¿Nada más que eso? Es fácil.
-No.
-¿No qué?
-No es nada fácil.
-Si usted lo dice.
-Y nunca nos vamos a lastimar. ¿Nos prometemos eso? Es peligroso.
-¿Dejar el cuero en el alambrado?
-Algo así. Puede ser.
-Tanta alegría. Es un regalo. ¿Por qué nos vamos a joder? No me gusta que te pongas solemne.
-¿Qué hora es? Uy, hace dieciocho horas que estamos por levantarnos.
-Nos vamos a enfermar.
-Tendríamos que levantarnos.
-Nos vamos a evaporar.
-¿No íbamos a ir al cine?
-¿Cuándo fue eso? ¿Ayer? ¿Anteayer?
-¿No ibamos a bajar a comer?
-Sí. Tendríamos que levantarnos.
-Esto es mejor que Buster Keaton.
-Esto es mejor que todo.
-No hay nada que…
-Ponete así. Así. Me gusta dormir así.
-Vas a dormir.
-No. Zonzo. Quiero que te quedes. Quedate. Quiero.
-Yo también quiero. Cuando era chico, me alcanzaba con querer una cosa con muchas ganas, para que ocurriera. Cerraba los ojos, pensaba con todas mis fuerzas en eso que quería y zácale: ocurría.
-Cuándo yo era chica, lo que quería era un telescopio.
-¿Uno de esos grandes, que usan los astrónomos?
-Uno enorme. Yo lo había visto en el museo. Como no tenía telescopio, siempre me parecia que se había escapado alguna estrella.
-¿Y eso te importaba?
-Vivía deseando que se viniera la guerra. Una guerra bien grande, para mezclarme con los japoneses y robarme el telescopio. Alguien iba a romper los vidrios a patadas y yo iba a aprovechar y me iba a escapar corriendo con el telescopio entre los brazos. Pero solita no me animaba.
-Hubieras probado.
-¿Y vos?
-¿Yo? Yo era católico, cuando chico.
-¿Como es creer en Dios Mariano? Nunca creí.
-Como creer en la revolución, me imagino. Te da la misma alegría y la misma sensación de no estar solo. Cuando era chico, yo no sentía miedo nunca. Pero un buen día… No, nada.
-Me gusta escucharte.
-Nada.
-Andá, no seas malo.
-Dame un cigarrillo.
-Esperá, no apagues.
-Quiero decir que un buen día lo buscás y no está. Quiero decir: perdés a Dios como se pierde una cosa. Algo que se cae del bolsillo. Como se pierde un encendedor, así.
-Para mí, Dios era un señor de barba que metía miedo a los demás.
-Para mí no.
-Ya veo.
-Era mucho más que eso, para mí. Todavía no sé con qué se rellena ese agujero.
-Ahora es usted el que se puso solemne, Pirata.
-Puede ser, perdona.
-Pero… Mariano. Estás triste. Te vino la tristeza.
-No.
-¿No qué?
-No estoy triste.
-Sí estás.
-Sí. Estoy.
-No hay que hablar tanto.
-No.
-Uno no debería.
-Se arruina todo por culpa de las palabras.
-Sí.
-Mirá.
-¿Qué?
-Los pájaros, en la ventana.
-Hace rato que vienen pasando.
-Se va a venir tormenta, me parece, y nos vamos a mojar.
-Sí. Al irnos, nos vamos a mojar.
La canción de nosotros | Eduardo Galeano
28.3.14
23.3.14
22.3.14
“Podría decir que estoy llena de poesía, pero ser poeta nunca se me ha dado muy bien; yo sólo tomo lápiz, papel y me adjudico palabras que ya han sido escritas; tal vez de mejor o peor manera, tal vez igual que yo, tal vez usando palabras más sofisticadas… No lo sé, ya había dicho que soy una escritora paranoica que se cuestiona cuántos ya habrán pensado, escrito o leído las mismas palabras que yo.
… La realidad es que sólo soy una mujer curiosa a la que se le da escribir.”
— Me llaman la loca - Gisela I.G.M
21.3.14
19.3.14
16.3.14
Si yo creo en vos, quisiera poder creer en tu palabra. Quisiera que, la mentira en nuestro mundo ya no rija. Ver gobernar aquellas (ahora cada vez más escasas) sinceridades. Algunas bañadas en azúcar... si nos sentimos solos y estamos arriesgados, en picante. Quisiera escucharte no hablar en vano, por mí, por vos. Quisiera que agarres tu palabra y la afirmes al suelo. La ates bien fuerte, que no pueda huir y vos con ella. Largarla solo cuando el sentimiento la envuelva. Tenemos muy poco tiempo para hablar por demás. No abuses de la misma ni creas que su uso es gratis. Tiene un precio, variante según quien esté del otro lado. Cuida, queré, dale credibilidad a tu palabra si lo que deseás es preservar tu entorno. Porque es la única razón por la cual te rodean quienes lo hacen hoy en día. Y ella es la única capaz de hacerlos desaparecer.
De hacerme desaparecer.
De hacerme desaparecer.
"La lengua no tiene huesos pero es lo suficientemente fuerte para romper un corazón, por eso, tenga cuidado con lo que dice"
15.3.14
11.3.14
-Mi cabeza es una hoja en blanco,pri
-¿Cómo una hoja en blanco?
-No se, no pienso en nada en particular
-Bueno, eso es bueno, podés pensar en vos.
Y acá va. ¿Porqué cada domingo es un poquito más triste que el anterior? ¿Porqué cada día me siento un poco más perdida, un poco menos yo? Será que voy dejando mucho en los demás y ya no hay Yo que valga. Será que al fin y al cabo, me perdí de mi misma. Ese siempre había sido un "posible" sin concretar, lejano. No creí que existiera el hecho de perderse a uno mismo, aunque sí, la idea cruzó mi cabeza desde que tengo uso de la memoria o, al menos, desde que escribo. Tal vez dos, tres veces, no más. Así como vino, desapareció. Hay una ligera línea entre algo que nos da curiosidad que queremos sentir, experimentar y automáticamente "sentirlo", y el vivirlo realmente.
O será tal vez solo una idea; será que si escribo porque siento que me perdí eso significa que todavía estoy. Decirlo entonces solo demostraría que sigo acá, pero en una forma que me resulta irreconocible, ajena. Ojalá. ¿Ojalá? Si uno no se siente uno por un momento, ese otro que reconoce, es aborrecible, porque no es uno. Entonces... ¿lo que queda es odio hacia uno mismo?
Es cierto que en definitiva todos le tenemos miedo a lo desconocido. Qué difícil es entonces cuando lo desconocido nos toca a nosotros mismos. ¿Cómo salir corriendo? Esta es mi humilde forma, la de siempre. La que se supone que ayuda y aclarece. Y la que, muchas veces, me juega una mala pasada. Por que, me hace enfrentarme a mi misma, a ese yo que no reconozco. A esa piba que no puede sentirse ella, y que, para peor, de tanto buscarse ya perdió el 'a quien' y ahora solo se queda en 'la búsqueda de algo'. Ardua es la búsqueda y cada vez más lejano se me presenta el objetivo, menos claro, más borroso éste va perdiendo su forma. Hay momentos en los que divisarlo es imposible y ahí se sobreviene el vacío, la angustia más grande. De ahí en más, la búsqueda carece de sentido.
-¿Cómo una hoja en blanco?
-No se, no pienso en nada en particular
-Bueno, eso es bueno, podés pensar en vos.
Y acá va. ¿Porqué cada domingo es un poquito más triste que el anterior? ¿Porqué cada día me siento un poco más perdida, un poco menos yo? Será que voy dejando mucho en los demás y ya no hay Yo que valga. Será que al fin y al cabo, me perdí de mi misma. Ese siempre había sido un "posible" sin concretar, lejano. No creí que existiera el hecho de perderse a uno mismo, aunque sí, la idea cruzó mi cabeza desde que tengo uso de la memoria o, al menos, desde que escribo. Tal vez dos, tres veces, no más. Así como vino, desapareció. Hay una ligera línea entre algo que nos da curiosidad que queremos sentir, experimentar y automáticamente "sentirlo", y el vivirlo realmente.
O será tal vez solo una idea; será que si escribo porque siento que me perdí eso significa que todavía estoy. Decirlo entonces solo demostraría que sigo acá, pero en una forma que me resulta irreconocible, ajena. Ojalá. ¿Ojalá? Si uno no se siente uno por un momento, ese otro que reconoce, es aborrecible, porque no es uno. Entonces... ¿lo que queda es odio hacia uno mismo?
Es cierto que en definitiva todos le tenemos miedo a lo desconocido. Qué difícil es entonces cuando lo desconocido nos toca a nosotros mismos. ¿Cómo salir corriendo? Esta es mi humilde forma, la de siempre. La que se supone que ayuda y aclarece. Y la que, muchas veces, me juega una mala pasada. Por que, me hace enfrentarme a mi misma, a ese yo que no reconozco. A esa piba que no puede sentirse ella, y que, para peor, de tanto buscarse ya perdió el 'a quien' y ahora solo se queda en 'la búsqueda de algo'. Ardua es la búsqueda y cada vez más lejano se me presenta el objetivo, menos claro, más borroso éste va perdiendo su forma. Hay momentos en los que divisarlo es imposible y ahí se sobreviene el vacío, la angustia más grande. De ahí en más, la búsqueda carece de sentido.
10.3.14
Se que mis rimas aveces causan disgustos,
cuando mis neuronas corren
hasta yo mismo me asusto
Mis respuestas pueden ser tan agresivas,
que hasta las letras me huyen
porque tienen miedo que las escriba
No tengo rifles pa' matarte
solo basta con la pista
Convierto letras en ideas como un ilusionista
En una linea te mato te fracturo, te lesiono
y en en la siguiente te resucito
cuando te menciono
cuando mis neuronas corren
hasta yo mismo me asusto
Mis respuestas pueden ser tan agresivas,
que hasta las letras me huyen
porque tienen miedo que las escriba
No tengo rifles pa' matarte
solo basta con la pista
Convierto letras en ideas como un ilusionista
En una linea te mato te fracturo, te lesiono
y en en la siguiente te resucito
cuando te menciono
7.3.14
13.2.14
2.2.14
We've been in the same place, for a long, long time
If our hearts go the wrong way, I still know you're mine
Should we even try to fight it? If our love is trapped in all ways...
I know that things been rough, but when you're by my side, it's more than enough for us to make it through the test of time
31.1.14
29.1.14
9.1.14
8.1.14
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















