-¿Por qué?
-¿Por qué que?
-¿Por qué?
-Ah, vos querés
decir por qué todo esto. Andá a saber, yo creo que ni vos ni yo tenemos
demasiado la culpa. No somos adultos. Es un mérito pero se paga caro.
Los chicos se tiran siempre de los pelos después de haber jugado. Debe ser algo
así. Habría que pensarlo.