Los resultados de nuestras propias decisiones son los que nos llevan a estar en la situación en la que nos encontramos. Sin embargo las cosas pasan y por más que no hagamos nada para que éstas sucedan, suceden. Lo que nos hace ser buenos o crueles, inteligentes o no, es la manera en que actuamos, la manera en que dejás que tu problema lastime a otro en mayor o menor medida. Si lastimaste a otro no pretendas que actúe como si no hubiera pasado nada, siempre hay una consecuencia. No podes no ponerte en su lugar porque también hay sentimientos del otro lado. Ahora lo dejaste sin saber que hacer, con un montón de palabras en la boca que nunca te diría. Qué injusto.