2.9.11
Laberinto sin salida
Estoy sumergida en uno de esos laberintos que te atrapan y mires hacia donde mires chocas con un obstaculo que te impide la vision mas alla del mismo. Entonces,me veo atrapada entre cuatro paredes imposibles de trepar, atravesar o saltar. Sola yo y estas 4 paredes, que al principio me son indistintas unas de las otras, pero al paso del tiempo, cada una va demostrando sus cualidades, esas que las hacen diferir de las otras paredes del laberinto. El viento las golpea... Algunas, se balancean mas lentamente, otras, se sacuden desaforadamente. Cada tanto parecen abalanzarse sobre mi dejandome sin respiro y al rato las veo alejarse sin un simple adiós. Con el paso del tiempo van cambiando estas cualidades que parecian definirlas tan perfectamente y para siempre. Ahora las de movimiendos desaforados se encuentran calmadas y las del suave balanceo parecen correr carreras. O tal vez no... tal vez lo que cambio simplemente fue mi forma de verlas. Sea lo que sea, ya nada aparece igual. Tengo que comprender al tiempo, su mania de dejar el pasado atras y su incapacidad de revivirlo. Me tengo que acostumbrar a esos cambios que me van a acompañar, a mi y a aquello que me rodea, toda la vida. Estos que desgraciadamente (o a veces no tanto) demuestran ser constantes. Tengo como objetivo disfrutar cada instante de los mismos antes de que, otra vez, todo vuelva a dar un giro... Y las paredes calmadas vuelvan a realizar movimientos desaforados y las otras se balanceen lentamente...